La UCE reclama una norma que regule expresamente la forma en la que los menores pueden acceder a Internet en los cibercafés

A este respecto, la UCE ha subrayado que, actualmente, “prácticamente ningún” cibercafé tiene instalado  un programa o aplicación que permita bloquear direcciones, controlar las horas de acceso, impedir que páginas con determinados contenidos puedan ser examinadas, o controlar listas de páginas “poco recomendables”, debido a la ausencia de legislación sobre el funcionamiento de dichos locales, diez años después de su aparición en España.En este sentido, el colectivo ha manifestado que “la razón de que prácticamente ningún cibercafé tenga instalado uno de estos programas es que no hay nadie que lo obligue”, recordando que la Junta de Extremadura pretende regular el sector dentro de una futura ley de protección a los consumidores menores, aunque se desconoce cuándo se elaborará y, ”no parece que vaya a regular el acceso de los menores a internet”.

Para UCE-Extremadura, los cibercafés prestan un servicio “vital” para la alfabetización tecnológica de la sociedad española pues, permiten conectarse a internet sin tener que adquirir equipos propios, aunque alertó también de que la falta de regulación específica para estos establecimientos está suponiendo un “grave perjuicio” para los usuarios y los titulares de los mismos.

Por otra parte, la Unión de Consumidores ha mencionado que los titulares se encuentran con el “problema” de que su negocio “no encaja” en ninguno de los previstos en la normativa actual, así como que los usuarios son “perjudicados” por la falta de control existente sobre estos centros.

Además, la UCE ha añadido que “basta con que los hijos bajen bajen el ciber de la esquina y pague el euro que cuesta la hora de conexión para tener acceso a todo lo que hay en internet que, como en la vida real, no siempre es adecuado para su desarrollo personal”.

Por otra parte, la Unión de Consumidores ha advertido sobre la cada vez más frecuente aparición de páginas y foros destinados especialmente a los niños, en los que se hace apología -según indicó en un comunicado- sobre temas como el suicidio, la anorexia o la bulimia, la xenofobia o la violencia, y que suponen “un peligro evidente” para los menores, que aún no tienen su personalidad definida y que son como “esponjas” capaces de asimilar todo tipo de estímulos del exterior.

De esta forma, la UCE ha reiterado la necesidad de que exista mayor control sobre los contenidos que los menores visualizan que el de la vigilancia “personal” que ejercen los empleados de los cibercafés, en tanto que “infinidad de páginas con contenidos de los más inofensivos contienen anuncios o enlaces a otras no aptas para menores”.

Según la Unión de Consumidores, en el año 2000, en torno a 26 páginas web sobre personajes infantiles como Pokemon, Mi Pequeño Pony o Action Man contenían ciertos links hacia sitios web pornográficos, de los que el 30 por ciento ofrecían imágenes explícitas.

Y, la UCE ha recordado que según la London School of Economics nueve de cada diez niños de entre ocho y 16 años ha visto pornografía en la red, la mayoría casualmente; así como que el 44 por ciento de los niños que navega por internet se ha sentido acosados sexualmente; y que casi un 10 por ciento visita páginas pornográficas con frecuencia.

Fuente:Region Digital

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